El llamado ultrasonido abarca el espectro de frecuencias sonoras que superan el límite del oído humano, es decir, los 20.000 ciclos de frecuencia. En la naturaleza encontramos desde tiempos inmemoriales, animales que utilizan el ultrasonido como medio de orientación, comunicación, localización de alimentos, defensa, etc. Como ejemplos tenemos: pájaros, perros, murciélagos, delfines, etc.


El ultrasonido es una técnica diagnóstica que recoge los sonidos que emite la sonda, los cuales atraviesan hasta cierta profundidad (dependiendo de la frecuencia de la sonda) la parte del cuerpo que queremos explorar y aprovechando la diferente velocidad de propagación de los tejidos del cuerpo para transformar las señales que llegan en impulsos eléctricos, que se visualizan en la pantalla en diferentes tonos de grises.
El ultrasonido como herramienta diagnóstica, ha tenido un crecimiento muy acelerado en la última década, esto debido a todas las ventajas con las que cuenta; es barato, inocuo, reproducible, sin riesgos, sin preparaciones especiales para realización del estudio y con la gran ventaja de tener imágenes en tiempo real.
Los primeros aparatos utilizados para practicar el ultrasonido eran estáticos, es decir que producían una imagen fija, similar a la obtenida en radiología convencional. Esto llevó a clasificar el ultrasonido como una rama de la radiología, lo cual ha producido muchos errores y deficiencias, ya que las dos especialidades son totalmente distintas; la principal diferencia, y a partir de la cual se abre una gran brecha, radica en que el ultrasonido utiliza ondas mecánicas y la radiología usa ondas electromagnéticas. El avance científico ha impulsado importantemente el desarrollo de la medicina y gracias a los nuevos equipos de cómputo ha sido posible obtener mejoras significativas en los equipos, como es el ultrasonido en doppler color, doppler de poder, bidimensional, tridimensional, etc., con lo cual la calidad de las imágenes ha mejorado consistentemente, así como su validez como herramienta diagnóstica.
Los equipos actuales son cada vez más pequeños y livianos, tal que permiten realizar el estudio en consultorios y en la cama del paciente, además las nuevas sondas hacen posible que se pueda penetrar incluso vasos de pequeño calibre. Actualmente son totalmente digitales con imágenes mucho más nítidas.

Evolución en el tiempo
El primer informe de ultrasonido musculoesquelético fue publicado en 1958 por K.T. Dussik, quien midió la atenuación acústica de los tejidos articular y periarticular incluyendo piel, tejido graso, músculo, tendón, cápsula articular, cartílago y hueso. Este trabajo fue el primero en describir la anisotropía y estableció los efectos de diferentes procesos patológicos en los tejidos articulares y periarticulares.
En 1971, la introducción de la escala de grises marcó el comienzo de la creciente aceptación mundial del ultrasonido en el diagnóstico clínico, y es en ese momento cuando inicia la utilización para la evaluación el sistema músculo esquelético.
La primera imagen en Modo-B de una articulación humana fue publicada en 1972 por Daniel G. McDonald y George R Leopold en el British Journal of Radiology. Ellos describieron la utilidad del ultrasonido para diferenciar quiste de Baker de tromboflebitis, lo cual se ha convertido desde entonces en una aplicación común en la práctica clínica.
La primera demostración de sinovitis en un paciente con artritis reumatoide se realizó en 1978 por P.L Cooperberg, quien correlacionó la imagen en escala de grises del tejido sinovial y el derrame articular en la rodilla con los hallazgos clínicos y artrográficos encontrados antes y después de la administración de Itrium-90.
En 1982, Aloka anunció el desarrollo del Doppler a Color en imagen bidimensional. Un año más tarde introdujo al mercado el primer Equipo de Doppler a Color que permitió visualizar en tiempo real y a color el flujo sanguíneo.
En 1988, L. De Flaviss detalló las características de la sinovitis y tenosinovitis en la mano de pacientes con artritis reumatoide, incluyendo la primera publicación de ultrasonido en la detección de erosiones reumatoides.
La primera aplicación del doppler de poder en la demostración de hiperemia de tejidos blandos en enfermedades del sistema musculoesquelético fue reportada en 1994 por J.S. Newman y la primera publicación del uso de ultrasonido como guía de aspiración articular en el diagnóstico de una artritis infecciosa, fue en 1981 por B.M. Gomales.
El ultrasonido ha sido validado en el diagnóstico de esclerodermia y el doppler de poder ha incrementado su uso en el diagnóstico y estudio fisiopatólogico articular, así como su utilización como guía de aspiración articular y guía de infiltración, mejorando sustantivamente el porcentaje de éxitos en estos procedimientos.

La ecografía es una técnica diagnóstica, que al igual que la radiología convencional, nació asociada a la práctica hospitalaria y dominada por los radiólogos, pero progresivamente diferentes especialidades han comenzado a utilizarla de forma independiente. Ejemplo de esto serían los cardiólogos, ginecólogos, gastroenterólogos, angiólogos, urólogos, cirujanos, reumatólogos, médicos deportivos y otros especialistas que poco a poco la han ido introduciendo en su actividad diaria. En este sentido, una publicación reciente resalta las diferencias de los estudios de ecografía hechos por radiólogos y reumatólogos, en un análisis retrospectivo menciona que a los reumatólogos les interesa estudiar la sinovitis, mientras que los radiólogos, realizan a solicitud de ortopedistas principalmente el estudio de la patología estructural de los pacientes.
En 1997, Balint y Sturrocky publicaron un editorial en donde consideran al ultrasonido como una nueva herramienta diagnóstica para el reumatólogo, con utilidad principal en la evaluación de la patología articular y periarticular, además de tejidos blandos con adecuada reproducibilidad y con alta sensibilidad y especificidad; otras utilidades son la medición del cartílago y para determinar erosiones en artritis reumatoide, demostrando superioridad a la placa simple de rayos X. Además de lo anterior se ha demostrado utilidad en la patología de nervios periféricos.
A partir de entonces en varios editoriales se ha llamado la atención a esta nueva herramienta diagnóstica que tenemos los reumatólogos, para estudiar con la ecografía, la anatomía en vivo de los pacientes, y de esta manera realizar un diagnóstico más preciso, así como dirigir nuestras punciones terapéuticas o diagnósticas, así como para el seguimiento de los pacientes y sus padecimientos.
La mejoría en la sensibilidad de los sondas o transductores así como la mejoría en los software, ha hecho que cada vez más reumatólogos se incorporen al uso de esta herramienta en la práctica clínica diaria, como se puede apreciar en la gráfica anexa, es notable el incremento de las publicaciones de ecografía musculoesquelética.

Finalmente es innegable que actualmente el ultrasonido es un medio diagnóstico muy útil en la atención de pacientes con enfermedades del sistema musculoesquelético. Sus áreas de desarrollo apenas comienzan y sus posibilidades son inimaginables.

AUTOR: Dr. Carlos Moya McClaugherthy

Anexo 1:

BARRAS

Número de publicaciones por año
Meenagh G Rheumatology 2007;46:3-5.

Bibliografía:

  1. Kane D, Grassi W, Sturrock R and Balint PV: A brief history of musculoskeletal ultrasound: ”From bats and ships to babies and hips”. Rheumatology 2004;43:931-933.
  2. Tan A, Brian E. Emergency Department Ultrasound and Echocardiography. Emerg Med Clin N Am; 23 (2005): 1179-1194.
  3. Thrush A. Hartshorne T. Peripheral Vascular Ultrasound. Elservier; 2005
  4. Frankel H. Ultrasound for Surgeons. Landes. 2005
  5. Conde O. Ecografía en Atención Primaria. Instituto de Salud Carlos III. 1998
  6. Szabo. Diagnostic Ultrasound Imaging: Inside Out. Elservier. 2004
  7. Kirk Shung K. Diagnostic Ultrasound Imaging and Blood Flow Measurements. Taylor & Francis. 2006
  8. Díaz Rodríguez N. Ecografía Músculo-Tendinosa del Hombro Normal: Técnica Ecografica. GTE. 2000
  9. Hofer M. Ultrasound Teaching Manual. Thieme. 1999Bates A. Abdominal Ultrasound. Churchill. 2004
  10.   Seagar A. Liley D. Basic Principles of Ultrasound Imaging System Desing. Biomedical Imaging. 2002.
  11.   Block B. Color Atlas of Ultrasound Anatomy. Thieme. 2004
  12.   Van Holsbeeck, Introcaso. Ecografía músculo esquelética. 2º Ed. Marban. 2002
  13.   Balint P and Sturrock RD. Musculoskeletal ultrasound imaging: a new diagnostic tool for the rheumatologist?. British Journal of Rheumatology 1997; 36: 1141-2.
  14.   D. Kane et al. Rheumatology 2004; 43: 931–933
  15.   Raftery G, Hide G and Kane D. Comparisonof musculoskeletal ultrasound practices of a rheumatologist and a radiologist. Rheumatology 2007; 46: 519-522.
  16.   Meenagh G, Filippucci E, Kane D, Taggart A and Grassi W.: Ultrasonography in rheumatology: developing its potential in clinical practice and research. Rheumatology 2007; 46: 3-5.
  17.   Canoso JJ, Editorial Ultrasound Imaging: A Rheumatologist’s Dream. J Rheumatology 2000; 27: 2063-64.
 

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player